13 consejos para iniciar con Lean UX y no morir en el intento

Emerson Gutiérrez
5 de octubre de 2018
3 min. de lectura
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Las metodologías Lean han ganado mucha relevancia en el sector tecnológico desde 2011, cuando Eric Ries publicó su libro: “el método Lean Startup: ¿cómo crear empresas de éxito utilizando la innovación continua?”.

A partir de ese año, múltiples disciplinas han adoptado sus principios y filosofías ajustándose a las necesidades propias de cada área.  

La experiencia de usuario en ambientes digitales fue una de ellas, tomando herramientas y métodos que fueron pensados para ser utilizados en fases tipo cascada, adaptándolas al pensamiento del desarrollo ágil, teniendo siempre como columna vertebral la validación temprana de hipótesis al inicio de todo proyecto.

Lean UX, de la mano de Jeff Gothelf, fue una de las primeras disciplinas en adoptar la filosofía Lean.  En este artículo conocerás 13 consejos que te ayudarán en su implementación.

1. Adiós al ego

Lean UX propone una metodología colaborativa, especialmente en la etapa de diseño y conceptualización. Si tienes mentalidad de gurú o de experto en alguna disciplina y pretendes brillar por encima de los demás con tus ideas sacadas, en ocho horas, absorto en tu escritorio, sólo estarás aportando a romper con la mentalidad colectiva del equipo con propuestas pobres y carentes de contexto grupal. La cocreación desde todas las áreas es necesaria para avanzar de forma efectiva.

2. Equipos multifuncionales

En Lean UX no deberían existir las áreas de trabajo (diseño, backend, frontend), sólo hay un equipo solucionador. El trabajo interdisciplinario de todos los roles que intervienen en el proyecto es indispensable para evitar entregas tipo “cascada” y documentación innecesaria. Además de promover la comunicación entre el equipo, aportes de conocimiento en etapas tempranas del proceso y la apropiación del proyecto.

3. Equipos pequeños pero eficientes

Es ideal que los equipos sean pequeños, estén dedicados 100 por ciento al proyecto y ubicados en el mismo espacio físico: diseñadores, backend, frontend y líderes de ser posible. Esto aumenta drásticamente la velocidad en la resolución de problemas y solución de conflictos, permitiendo que todos estén al tanto del proyecto y del rumbo que vaya tomando.

4. Menos documentación, más resultados

¿Quién no ha hecho un informe de UX con decenas de páginas que termina archivado sin resultados tangibles? Lean UX aboga por crear documentación de lo necesario y enfocarse en los resultados percibidos por el negocio y el usuario final.

5. Conocimiento y enfoque en el problema

Todo el equipo de trabajo debería conocer totalmente el problema que están solucionando y adoptar un perfil propositivo, no el de un desarrollador o diseñador que está implementando una funcionalidad sin saber para qué es o el impacto que pueda tener en el negocio.

Si todos conocemos qué estamos haciendo, optimizaremos el tiempo, proponiendo soluciones viables tecnológicamente y que se adapten a nuestros usuarios finales. El conocimiento colectivo es clave.

6. Pequeños lotes de diseño de interfaz

El equipo de diseño de interfaz debería enfocarse en crear las pantallas necesarias para avanzar con el proyecto y que permitan una validación temprana ¿Qué sentido tiene crear todo el diseño de una aplicación con ideas sin probar? A medida que diseñemos, debemos comenzar a validar si la solución realmente funciona.

7. Sal de la oficina

Los debates sobre la solución que estamos creando no deben quedarse en la oficina. Sal, muestra tus ideas, cuéntale a alguien en la calle, obtén feedback de personas reales, conoce la opinión de alguien que no conozca nada del proyecto, bájate de tu computador. La magia de  un buen producto no sucede entre las cuatro paredes de la oficina, el feedback constante en la mejor fuente de inspiración para nuevas ideas.

8. Hacer en lugar de analizar

¿Crees que tienes una buena idea? Crea y valida un prototipo lo antes posible. Es mejor perder un día comprobando si algo funciona que estar en una reunión debatiendo si va a funcionar, o no.

9. Aprendizaje por encima del crecimiento

¿Para qué queremos tener una aplicación o sitio web completo sin saber si va a funcionar? En Lean UX es más importante saber si nuestra solución realmente funciona de forma incremental, en vez de desarrollar y entregar un proyecto completo sin probar.

10. Equivocarse es parte del proceso

El error es parte inherente de la experimentación y nos permite visualizar el camino que no debemos tomar. No te sientas mal si te equivocas, ni permitas que baje tu optimismo, equivocarse es la mejor forma de aprender lo que no quieren los usuarios.

11. Deja de pensar en etapas de trabajo y entregables

Los entregables y la definición de etapas de trabajo no solucionan lo problemas de los clientes; pueden ayudar a optimizar un flujo de trabajo, pero no pueden ser el foco de nuestra atención.

Los problemas se solucionan con resultados tangibles, las etapas y entregables que el equipo utilice para llegar a un excelente resultado, no son tan relevantes como el producto en sí.

12. Prepárate para medir

Si no estás midiendo los resultados más importantes de tu trabajo, no estás haciendo Lean UX. Esta metodología está guiada fuertemente por los datos (data-driven).

No podemos asumir que una nueva funcionalidad va a generar mejores resultados para el negocio si no tenemos datos para sustentar esa afirmación.

13. Compromiso con los usuarios

Por último, pero más importante: comprométete con los usuarios. Al fin de cuentas, estás haciendo UX, pero de forma diferente a como siempre se ha planteado. Somete constantemente al público tus ideas, habla con tus usuarios personalmente o de forma virtual, pero hazlo.

Aunque el cliente y tu equipo de trabajo siempre ofrecerán feedback valiosos, la última palabra siempre la tendrán tus usuarios.

Lean UX le ha permitido a Pragma y a sus clientes, entregar soluciones de alto nivel, con equipos comprometidos en entregar proyectos que las personas utilicen y que solucionen realmente sus problemas.


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