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Por Darry Morales   -   24 de enero de 2019

Los 3 trucos más valiosos para aplicar Design Thinking

Luz Adriana Correa Restrepo
18 de diciembre de 2018
2 min. de lectura
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Si bien Design Thinking se está convirtiendo en una metodología “in” en muchas organizaciones, lo realmente importante es lograr interiorizar la relevancia de este proceso de codiseño, entendiéndolo como una metodología con enfoque holístico que aporta a la resolución de problemas y logra establecer una relación real y coherente entre el pensamiento racional y lógico con el intuitivo.

Para dar un poco de contexto, los seres humanos somos visuales, entre un 50 y un 80 por ciento. “Casi el 50 por ciento del cerebro está dedicado al procesamiento visual. Desde una perspectiva evolutiva, la vista habría sido fundamental para la supervivencia de los primeros humanos”, según afirma el artículo ‘Una jerarquía casi universal de los cinco sentidos’, de El País de España.

Lo que logramos con Design Thinking o Pensamiento de Diseño, es activar durante todo el ciclo este sentido en los participantes, generando un impulso creativo mucho mayor. Además, si sumamos a esto, la activación de otros sentidos como el tacto y el oído, podemos lograr algo a lo que yo llamo “una bomba creativa”.

Por ello,  tres los 3 trucos más valiosos para aplicar Design Thinking.

1. Alineación de expectativas

Este es un punto clave dentro de las fases de Design thinking, asegúrate de tener un espacio con el líder del proyecto, en el que puedas entender claramente sus expectativas y factores de éxito.

Adicionalmente, aprovecha para recopilar toda la información que se tenga construida alrededor del proceso que estarás interviniendo con Design thinking y busca sacar definiciones iniciales muy claras alrededor del negocio y del mercado que te sirvan como soporte para dar un contexto a los participantes del proceso de co-creación e ideación.


2. Construye un camino colaborativo

Al iniciar las fases de trabajo colectivo, busca romper el hielo y entender al equipo, un buen facilitador tiene la capacidad de mantener una actitud de apertura y valora todas las opiniones que se dan durante el proceso.

De igual manera, genera conversaciones constructivas en el equipo, teniendo en cuenta que lo importante es alcanzar ideas válidas y posibles, no únicas. Conviértete en un gestor de posibilidades, busca que los participantes exploren caminos nuevos y disruptivos.

  3. Explora a través de prototipos

Una de las variables que claramente influye en un resultado satisfactorio de cualquier fase de Design Thinking es  el prototipado. Asegúrate de contar con recursos que despierten la creatividad de las personas tales como papel, lápices de colores, cartulinas, post it, etc. Es importante aclarar que para llegar a esta fase debemos previamente hacer una divergencia de ideas que nos ayuden a dar foco al diseño final.

Finalmente, ten presente que el éxito de cualquier ejercicio de Design Thinking estará determinado por el equipo y el negocio, así que antes de cerrar las fases del proceso de codiseño encárgate de que el equipo entregue sus propias conclusiones y tú hazte cargo de explicarles qué se hará con la información, prototipo o experiencia que construyeron, así lograrás delimitar expectativas y hacer ver a los participantes lo valioso de sus aportes en el proceso.

Pensar los productos o servicios desde un enfoque de diseño, marca la diferencia y esto los clientes lo valorarán, por ello también te recomiendo una guía gratis sobre cómo hacer un customer journey map, una herramienta asociada al Design Thinking. 

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