Cómo reconfigurar la estrategia sin perder el rumbo

Paula Gaviria
4 de febrero de 2015
5 min. de lectura

Las estrategias empresariales, comerciales y de marketing, en esta época de continuos cambios, deben ser elementos vivos, no definiciones pactadas que viven o reposan en powerpoints. El reto de reconfigurarlas de manera continua es mucho más común hoy y sin duda se viene convirtiendo en un quehacer de los directivos de marketing, de comunicaciones y los administrativos de las compañías. Ya no basta con ser y parecer; ahora hay que evolucionar. 

 

Es por esto que esta semana desde Pragma S.A. queremos compartirles 7 tips de cómo reconfigurar la estrategia sin perder el rumbo. Nosotros vivimos este proceso el año pasado, lo seguimos viviendo; es constante y acelerado en nuestra organización. Decidimos redefinir el rumbo desde nuestra definición de valor, reconfigurarnos con una oferta diferente que implicara una transformación profunda desde nuestra esencia. Decidimos parar de ser manos (porque muchas veces, y así no queramos, en eso nos convertimos las agencias en la relación con nuestros clientes) y construir con resolución catedrales de marcas. Ya no queríamos ser aquellos que sencillamente construyen (me imagino que saben este cuento de los ladrillos y los albañiles*). Decidimos ir por más; nutrirnos, comenzar no solo a prestar servicios de agencia digital, sino comenzar a ser de verdad verdad, aliados de negocios, consultores de nuestros clientes para ayudarlos a impactar desde el valor que dan a sus consumidores. 

Si hay algo de lo que se aprende, es de la experiencia; es por eso que después de algo más de un año de pasar por esta gran transformación, de dolores, de sufrir un poco y de aprender mucho, y en pro de que puedan aplicarlo en sus empresas, agencias, entidades u organizaciones, elaboramos esta guía con sugerencias cortas y prácticas de cómo reconfigurar sus estrategias empresariales: 

1. ABRACE EL CAMBIO CON OPTIMISMO: Los cambios producen incertidumbre. Así que es importante que tanto en la alta gerencia como en las direcciones y los cargos claves de liderazgo de su empresa o su compañía el cambio sea visto de manera positiva. Las personas perciben la angustia, el estrés, la impotencia y particularmente este tipo de sentimientos se producen cuando no existe información clara. Es de vital importancia avistar la meta, tener claros los beneficios y, cuando se hable del cambio, hacer énfasis en lo que se ganará haciendo estos ajustes. Con el beneficio claro, reiterativo, y la excelente actitud de los líderes de la organización, el cambio será recibido de manera positiva. Los empleados lo verán así y se acoplarán a la nueva visión, de otra forma, el proceso tomará más tiempo y más esfuerzo. El optimismo es contagioso y qué mejor que tener un equipo lleno de expectativa positiva ante lo que viene. 

2. IDENTIFIQUE RÁPIDAMENTE A LOS PRECURSORES Y LOS DETRACTORES: Con los cambios vienen los adeptos y los adversarios. Identificarlos rápidamente nos ayuda a mediar la situación y convertir a los detractores en precursores, a explicar en detalle qué implica este cambio de estrategia y cuáles son los beneficios adjuntos. Además, nos ayuda a reconocer los miedos del equipo, a esclarecerlos o disolverlos con base en las nuevas ganancias que traerá el cambio de estrategia de la organización. Habrá quienes definitivamente no se ajusten o se sientan incómodos; es lo natural. En este caso, la temprana intervención también denota ventajas en el manejo de las situaciones y del clima laboral. Este es uno de los puntos más neurálgicos del cambio. 

3. APRENDA, APRENDA Y APRENDA: Los cambios sacan lo mejor de nosotros mismos. El aprendizaje es una ganancia de estos procesos. Llegar al nuevo punto de partida estratégica implicará salir de la zona de confort, leer, observar, trabajar con los grupos a cargo; explicar con detalle por qué se cambia algo, acompañar en el proceso de adopción y transferencia del conocimiento. Nada enseña más que asistir el aprendizaje de otros. Hacer cuantas reuniones sean necesarias para explicarlo es uno de los tips principales en este tema. Todos estos espacios dados serán de claridad y ajustarán el nuevo rumbo. 

4. ADAPTE, TROPICALICE Y AJUSTE: Muchas veces estas transformaciones requieren de procesos de consultoría externos, que diagnostican, evalúan, trabajan en equipo con nuestro “management team” y recomiendan los cambios que se deben implementar para que se consigan los objetivos deseados. En nuestro caso fue así. Sin embargo, pensamos que existe gran valor en la adaptación, la tropicalización y el ajuste. Los colombianos tenemos una cultura particular, enriquecida, que cuenta con las condiciones para que la adopción de nuevos modelos sean manejados. Aprendemos rápido, nos gusta comunicarnos mucho. No es suficiente saber qué cambia; es necesario saber el impacto que esto tiene en nuestro trabajo y adicionalmente la proyección que suma a la carrera que tenemos en la compañía. Asimismo, queremos saber si impacta en nuestras tareas y de qué forma lo hace, y dejar el mínimo espacio a las interpretaciones. Si me lo dicen, lo valoro; si me lo repiten, lo aclaro, y, si están para mí y para ayudarme a entenderlo, aún mejor. Del mismo modo, si me lo aclaran, lo entiendo y, si me hacen partícipe del cambio y me asignan una función clara en él, me vuelvo precursor, lo hago mío y ayudo en su construcción. 

5. SEA TOLERANTE CON LA ADOPCIÓN DEL CAMBIO: Cambiar no es sencillo. Naturalmente tenemos una resistencia como seres humanos a desaprender, es por esto que desde la dirección debemos ser tolerantes con estos procesos, saber que no se darán de la noche a la mañana y establecer fechas claves para adoptarlo. Además de esto, pensar en un plan para aquellos que se les dificulta y tener en mente una fecha como horizonte ayuda a la organización a vislumbrar el momento cero de la implementación. 

6. ESTABLEZCA CANALES QUE FACILITEN UNA COMUNICACIÓN ABIERTA CON SUS EMPLEADOS: Cuando un proceso impacta a la organización desde la esencia, es importante alinear la comunicación, establecer los voceros y estar dispuesto a hablar y resolver preguntas de manera continua. Hablando se entienden las personas, y finalmente las organizaciones son lo que son por las personas que las componen. Es importante fijar quién puede dar claridad en qué aspectos para que se enrute correctamente la comunicación. Adicionalmente, es indispensable aclarar con el equipo de liderazgo el tono, el espíritu del cambio, las fechas y todos los detalles que sean de interés para que los empleados encuentren claridad y coherencia en el discurso. 

7. RECUERDE QUE ESTO ES UN PROCESO CONTINUO: El cambio no para, no acaba; continúa, fluye. Una vez nos montamos en el tren de mejorar estratégicamente, de renovarnos con velocidad, la tarea debe ser constante: es un reto del día a día para mantener, crecer y aprender. 

*Un reportero se detiene al pie de un sitio que está en construcción y entrevista a tres albañiles que están pegando ladrillos. Él le pregunta al primer albañil “¿Qué estás haciendo?”, y el albañil le responde “Me estoy ganando la vida pegando ladrillos en esta construcción.” El reportero dice: “Oh, qué bien. Es una labor muy valiosa”. Luego va donde el siguiente albañil y le pregunta “¿Qué estás haciendo?” Y él dice “Estoy practicando la profesión de albañil. Voy a ser el mejor albañil que haya existido”. El reportero le dice:”Oh, qué bien. Ojalá que puedas cumplir tu meta” . El reportero le pregunta al tercer albañil, “¿Qué estás haciendo?”, y este le responde “Estoy construyendo la más hermosa catedral para que muchos puedan venir a orar, a estar en paz y a admirar esta obra”. El reportero le responde: “Tú trabajo es maravilloso y estás haciendo un gran bien. ¿Hay alguna forma en la que te pueda ayudar?”. No se trata solo de hacer bien nuestro trabajo, sino que debemos siempre contribuir a una meta superior. En la medida que exista un propósito superior, es mucho más fácil crear una visión inspiradora.

Te puede interesar

Otros artículos de Marketing y comunicaciones

Suscríbete