En las manos del consumidor

Jorge Zapata
1 de abril de 2014
1 min. de lectura

¿Diseñar para escritorios o para personas?

"El creciente uso de celulares inteligentes, el alto consumo de datos, la disparada oferta de los operadores, las tendencias de diseño y las novedades de desarrollo han llevado a las marcas a adentrarse en un nuevo mundo: el del marketing y las experiencias a través de los dispositivos móviles".

 Desbloquear, abrir el navegador, entrar a Google, buscar una marca y en 3, 2, 1... cerrar.

 O bueno por lo menos esto es lo que a mí me sucede cuando con mi smartphone intento navegar un sitio web que ha sido diseñado únicamente para la pantalla de un computador de escritorio.

El creciente uso de celulares inteligentes, el alto consumo de datos, la disparada oferta de los operadores, las tendencias de diseño y las novedades de desarrollo han llevado a las marcas a adentrarse en un nuevo mundo: el del marketing y las experiencias a través de los dispositivos móviles, o como dirían algunos, la carrera por la supervivencia en las manos del consumidor.

 Entonces, ¿por qué ignorar esta realidad?

Tener un espacio digital que no esté soportado en móviles hoy puede ser visto como un harakiri o un suicidio para las marcas, el usuario no tardará mucho en desechar lo que le cuesta ver o navegar. Claro está, todo depende de lo que en mi sitio ofrezco y, aunque existen algunas limitantes, nadie está obligado a reducirse a una pantalla de 320 pixeles, pero la respuesta más obvia ante la pregunta siempre será la misma: ¡por nada del mundo! No podemos suprimir la realidad. Un mayor crecimiento móvil está por venir y grandes cambios en el marketing llegarán con él. Cada vez son más los usuarios que gracias a celulares, ebooks y tablets se están conectando desde cualquier lugar y serán inevitables las millones de búsquedas que con seguridad incluirán nuestras marcas, así es que si dentro de mi oferta se encuentra un producto o un servicio, debe también estar presente un beneficio, el de estar siempre a la mano del consumidor.

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