Las 7 pes que dificultan la innovación a todo nivel

Paula Gaviria
19 de enero de 2015
4 min. de lectura

Estoy segura de que muchas veces hemos visto la curva de difusión de la innovación. Esta ha sido discutida ampliamente por teóricos de la estrategia y de la tecnología.

Las organizaciones deben superar la escala de los innovadores, luego subir a la de los "Early Adopters" y después moverse hacia la "Early Mayority", de modo que los productos y los servicios triunfen en el mercado y sean adoptados. Sin embargo, es difícil enfrentar en el día a día el reto de la innovación iterativa, esa innovación casi de laboratorio y práctica, porque dentro de las compañías existen 7 pes que dificultan la innovación a todo nivel.


Como dicen que reconocer el problema es el primer paso para superarlo, aquí van las 7 pes que hemos visto durante casi nuestros 20 años de operación en PRAGMA, las cuales buscamos combatir día a día con trabajo arduo, de tal forma que podamos superarnos a nosotros mismos como agencia, como profesionales y también aportemos en el camino de la innovación a través de estrategias y proyectos que impacten tanto en nuestros clientes como en el mercado digital de Colombia.

1. Pena:
La pena es uno de los principales problemas que tienen los profesionales de excelencia cuando se encuentran en un entorno competido. ¿Será que digo?, ¿será que aporto?, ¿será que doy mi idea?, ¿qué tal que no les guste o que suene ridícula? La pena se vence con la confianza, por eso, hay que pensar lo siguiente: si decimos esta idea, ¿qué es lo peor que puede pasar?, ¿qué puedo perder o ganar? Siempre con los clientes hay que crear un contexto de confianza, comunicación abierta y transparencia para poder equivocarnos y aprender juntos: ese es nuestro modelo en PRAGMA. No todas las ideas son ganadoras, pero todas tienen espacio para prosperar, por lo tanto, se escuchan y se evalúan con respeto.


2. Pereza:
Muchas veces no nos motivamos a hacer algo diferente. Sabemos qué funciona, qué hemos venido haciendo, y en los equipos nos acostumbramos a seguir esa fórmula. Al mismo tiempo, pensamos que alguien más trabajará en este tema. La pereza tiene que ver con no ser capaz de encontrar los espacios que se necesitan para abordar nuevos retos. Con el fin de combatir la pereza, recomendamos propósito y compromiso. Si creemos en lo que hacemos, podemos generar un esfuerzo adicional y dar la milla extra que siempre buscamos en la agencia.


3. Procrastinación:
Cuando damos mucho tiempo a las ideas, estas pierden vigencia. Los seres humanos muchas veces postergamos sin darnos cuenta del grave daño físico y mental que eso ocasiona a nuestro organismo: produce ansiedad, angustia y frustración. No obstante, esto se puede cambiar dentro de una empresa. La procrastinación se combate con FOCO, con priorizar adecuadamente los requerimientos, los recursos y con la asignación oportuna de las responsabilidades. Así, se evidencia qué ganamos si lo hacemos ahora mismo y qué perdemos si lo hacemos después.


4. Perfeccionismo:
Muchas veces, y sobre todo cuando trabajamos múltiples proyectos de manera simultánea, intentamos hacer todo bien a la primera y queremos que las cosas salgan uno a. Si algo es cierto, es que no todo hay que entregarlo a la misma vez. En ocasiones, debemos darnos la oportunidad de entregar parcialmente. Lo simple tiene poder; el avance motiva, y un cliente que ve avances es un cliente feliz.


5. Paradigmas:
Romper paradigmas es una de las piedras en el zapato para innovar. Es importante romperlos en la mente y estar abiertos a equivocarnos, pues ni siquiera el más experto tiene siempre la razón. Los paradigmas se combaten con reflexión y respeto por las nuevas ideas. Las ideas buenas pueden venir de cualquier parte. Todos los espacios de ideación, "Design Thinking" y demás metodologías con las que se comparte conocimiento son momentos de construcción en los que hay oportunidades interesantes si nos abrimos a escuchar, a darnos la oportunidad de ver las cosas desde otra perspectiva y de pensar no por fuera de la caja, sino como si no hubiera caja. 


6. Paternalismo:
Hay que dar oportunidad para crecer, experimentar, apropiarse de los retos y los problemas. Normalmente, cuando algo malo ocurre, siempre buscamos al responsable; pasa hasta en las mejores familias. Para combatir esta pe, es importante coger al toro por los cuernos, asumir las responsabilidades, tener el coraje para apropiarnos de los retos y de las situaciones, y asumir las consecuencias que esto conlleve. Tener conversaciones valientes genera crecimiento en los equipos. El paternalismo, entonces, se combate con autonomía, empoderamiento y dándoles a las personas del equipo los retos, las herramientas y las responsabilidades que requiere la ejecución total del proyecto.


7. Pobreza de espíritu:
Es importante tener propósito y motivación. Innovar es retador, ya que implica grandes descubrimientos. Sin embargo, a veces nos encontramos con personal que no está motivado. Y, si no lo está, sencillamente no va a dar lo mejor de sí. La experiencia nos ha enseñado que esta pe se combate buscando las pasiones y potenciando con autodisciplina nuestro crecimiento; es decir, hay que poner el talento correcto en el lugar correcto.


En definitiva, superar las 7 pes se trata, más que de eliminarlas, de saber cómo combatirlas y de tener la disposición al 100% para dirigirnos en nuestro día a día hacia un "mindset" de innovación, que sea cambiante, amplio, flexible y con el que nos demos la oportunidad de ser mejores profesionales y grandes personas. Siempre en los equipos encontraremos adeptos practicantes de 3 pes, 5 pes o incluso de 7 pes; motívelos, diríjalos, hágalos caer en cuenta de cómo enfrentarlas. Un miembro del equipo transformado será sin duda el mejor evangelizador de los combates y un convencido de los cambios que deben hacerse para que continúe el camino de la innovación tecnológica y de la transformación positiva para nuestros clientes.


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