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5 consejos para fortalecer tus habilidades blandas

Clara Yzú De Assis
10 de mayo de 2022
4 min. de lectura
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En otro artículo de Academia Pragma señalé y describí 5 habilidades blandas para destacar como desarrollador senior. Retomando esa lectura me percaté que puede ser sencillo describirlas, pero la gran interrogante está en cómo mejorarlas. 

Mientras que las habilidades duras están compuestas por la formación y los conocimientos que has adquirido a lo largo de tu carrera, las habilidades blandas son características o comportamientos personales que se reflejan cuando trabajas con los demás y por tu cuenta. A pesar de que las habilidades blandas involucren tu personalidad, puedes mejorarlas. 

El desarrollo de habilidades blandas es un proceso muchas veces incómodo, porque debes realizar una pequeña autorreflexión para poder saber cuáles necesitas reforzar. Esto puede ser duro, pero también gratificante. 

A continuación, te dejo 5 consejos para fortalecer tus habilidades blandas:

1. ¿Comunicarte para mejorar tu comunicación? ¡Claro que sí! 

Aunque parezca redundante, comunicarse es la mejor manera para mejorar la comunicación. El truco está en hacerlo de manera consciente. 

En el panorama laboral actual, la mayoría de empresas incluyen el trabajo remoto en su día a día. Esto empuja a los trabajadores a generar relaciones de manera virtual. A pesar de estar muy convencida de los beneficios del trabajo remoto, creo fuertemente que la mejor manera de aprender a comunicarte es cara a cara. 

Puedes realizar reuniones virtuales breves para organizar una tarea. Sin embargo, los encuentros presenciales son vitales para establecer relaciones sólidas. 

El primer paso es entablar conversaciones con tus compañeros de trabajo. Mientras lo hagas,  piensa en cómo te diriges a los demás, la claridad de tu mensaje, tu lenguaje corporal y tu tono de voz. 

Asimismo, podrás ver cómo se comunican ellos y tomar consejos y técnicas para encontrar un estilo de comunicación que te funcione. 

2. Plan B

Las cosas no salen como quieres siempre. Hay que adaptarse al fracaso o a los cambios de planes constantemente. 

Desarrollas tu adaptabilidad cuando piensas en desenlaces alternativos para cada plan que pongas en marcha. Si experimentas esos otros caminos puede incluso que encuentres mejores resultados. 

Es mucho más fácil adaptarse al fracaso de un proyecto, cuando tienes lista la alternativa para ponerla en marcha. 

La capacidad de adaptarse a las circunstancias cambiantes comienza con un cambio de mentalidad. Si tiendes a resistirte al cambio, reflexiona sobre el origen de tu miedo y plantea alternativas que no hayas explorado. 

En un nivel avanzado, la adaptabilidad va más allá de responder adecuadamente. Alguien con habilidades avanzadas en esta área puede incluso prever esos cambios a medida que surgen y trazar proactivamente los ajustes que deben hacerse. 

3. Deja fluir tu creatividad

Desconéctate. La creatividad no fluye si la fuerzas. ¿La mejor idea que has tenido se te ocurrió en la ducha? Pues los momentos solo para reflexionar sin tener otras tareas en mente son los mejores incentivadores de la creatividad. 

Considera tener en tu agenda un “tiempo para pensar” donde priorices la desconexión y practiques tu creatividad. Existen personas que lo hacen pintando, escribiendo, cantando, sin embargo, a veces no hay que “hacer nada” para que la mente fluya. 

Apóyate en tu equipo y hagan lluvia de ideas juntos. Existen personas que son creativas por sí solas, pero la mayoría necesita que las ideas fluyan entre otras personas para activar su creatividad. 

Reserva una reunión para poner esa creatividad en práctica y entrena tu cerebro para que piense de forma innovadora incluso cuando trabajes solo.

4. No le temas a tomar el mando

¡Sé líder! La experiencia es una gran maestra. Ocupar un puesto de liderazgo, incluso uno pequeño, es una buena manera de desarrollar tus habilidades blandas en general y especialmente las de liderazgo.

Puede que te encuentres en una posición en la que puedas pedir dirigir un pequeño comité o grupo de trabajo. Puedes pedirle a tu jefe que te considere como supervisor en caso esté fuera de la oficina por una reunión o unas vacaciones programadas.  ¡Solo hazlo! 

No necesariamente tiene que ser en el trabajo. Puedes asumir el liderazgo en alguna comunidad online, en casa, en alguna organización comunitaria, donde sea. 

Como líder, piensa en cómo puedes inspirar a tu grupo para que dé lo mejor de sí mismo. Debes delegar la tarea correcta a las personas adecuadas, olvidarte de tu productividad y pensar en la productividad del equipo. Para lograrlo, necesitarás una gran capacidad de delegación, excelentes habilidades de comunicación, ser un buen oyente, negociador, etc. 

En general, poner en práctica este papel, ejercitará tus habilidades blandas y hará crecer tus habilidades interpersonales.

5. Inteligencia emocional

¿Cuándo fue la última vez que recurriste a alguien para saber su punto de vista? Adoptar el hábito de pedirle a los demás su punto de vista y escuchar atentamente sus respuestas no sólo aumentará tu inteligencia emocional, sino que te hará más eficiente.

No siempre somos nuestros mejores jueces. Al pedir la opinión de quienes te conocen bien, puede revelar puntos ciegos en tu propia percepción. 

Introspección. No importa si eres desarrollador o carpintero, todos necesitamos un poco de autorreflexión en nuestras vidas. Constantemente saltamos de una actividad a otra sin reflexionar sobre lo ocurrido. 

En la medida de lo posible, programa momentos breves de autorreflexión a lo largo del día.

Piensa en las situaciones en las que no obtuviste la respuesta que esperabas o en las que alguien pareció no entenderte. Piensa en lo que has dicho, en cómo lo has dicho e incluso en la postura que has adoptado mientras lo decías. 

Finalmente, ya sea la opinión de otro o una conclusión propia, observa las críticas como oportunidades de mejora y construye a partir de eso.

¡No estás solo!

Todos nos encontramos en situaciones en las que percibimos que necesitamos mejorar alguna habilidad blanda. Ya sea para mejorar en el trabajo o en la vida en general, vale la pena prestarle atención a estas habilidades. 

Quizás no las aprendas en un curso online. Como la mayoría de las cosas, hay que entrenarlas día a día. Y con entrenar, me refiero a entender lo que quieres mejorar, y luego centrarte cada día en cómo puedes hacerlo mejor. 

Puedes desarrollar la mayoría de las habilidades blandas a tu propio ritmo poniéndote en situaciones que las pongan a prueba. 

Debes lograr escucharte a ti mismo y concentrarte en cómo puedes ser tu mejor apoyo. 

Ya iniciaste leyendo este artículo. Ahora pregúntate, ¿cómo puedo responder mejor a mis necesidades? 



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